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El Edén de los murciélagos.

La bióloga Zeltia López estudió durante dos meses el comportamiento de seis Myotis bechsteinii que viven en O Morrazo.

Son pequeños, con grandes orejas y un instinto especial que hace que detecten los mejores espacios naturales de la comarca. Varios ejemplares de la especie de murciélagos Myotis Bechsteinii han acaparado la atención de un grupo de expertos en Biología, como Zeltia López, que en compañía de los componentes de la asociación Drosera han elaborado un estudio pormenorizado de las costumbres de este particular animal.

Durante dos meses la joven licenciada ha seguido los pasos de seis murciélagos hembra afincadas en las parroquias de Cela (Bueu) y Ardán (Marín). "Capturamos a los ejemplares y les instalamos unos transmisores en su espalda para hacer un seguimiento por radio", explica. Gracias al apoyo del colectivo Drosera y de las empresas Conservas Antonio Pérez Lafuente -que financió el proyecto- y Anelamento Anduriña, Zeltia López descubrió a unos animales particulares e incluso simpáticos, cuya forma de vida nocturna resulta muy atrayente.

"Es necesario conservar los hábitats donde residen porque su presencia indica que la zona es de gran calidad", asegura.

La especie ha entusiasmado a la bióloga, que este fin de semana se trasladará hasta Barcelona para exponer las conclusiones de su trabajo en las jornadas de la Asociación Española para la Conservación y Estudio de los Murciélagos (SECEMU). "La conservación de los robledos es fundamental para que sobreviva la única colonia de cría conocida en Galicia", explica.

El estudio de la morracense se inició en mayo, cuando comienza la época de reproducción. Tras identificar los puntos concretos donde se establecen las colonias de los murciélagos, normalmente en refugios que hacen los pájaros carpintero, los expertos controlaron los pasos de la especie y sus hábitos de comportamiento durante la época de cría. "Comprobamos que las hembras durante la lactancia se mueven en un espacio reducido para alimentar a sus crías, tienen una estrecha conectividad con ellas y no salen del bosque", indica la bióloga. "Nosotros hicimos el estudio desde mayo hasta julio porque las crías comienzan a crecer y su comportamiento varía a partir de ese momento", especifica.

Gracias al sistema de radiotransmisión se revelaron datos sobre la alimentación de los Myoris bechsteinii, así como detalles del ritual de caza. "La dieta de esta especie es muy variada, en Cela y Ardán comprobamos que se alimentan de escarabajos, arañas, tijeretas o mosquitos", indica.

Durante los meses de estudio los expertos descubrieron que en estos bosques residen diversidad de especies interesantes. "Somos conscientes de que ahora mismo es difícil encontrar financiación, pero el medio ambiente ofrece cosas muy interesantes", explica.otis bechsteinii que viven en O Morrazo.