LA FAMILIA PÉREZ LAFUENTE Y LA INDUSTRIA DE CONSERVAS MARÍTIMAS

En Vilanova, ya hace muchos años, como actividad comercial destacaba la de "tratante de vinos y aguardientes". Dentro de las tabernas de la época se encontraba la de Luis Pérez Revoredo  y la de Francisco Lafuente.El primero de ellos, desde 1892, en pilos al lado de su casa de O Castro, comienza las elaboraciones de salazón de sardina.Comenzando ya el siglo XX, tanto Luis como Francisco, serían salazoneros locales.

Teniendo los dos un lazo más en común; ser compadres. EL matrmonio formado por los hijos de ambos,entre Juan Pérez Rodríguez y Carmen Lafuente Torrón dando origen a una de las dinastías salazoneras y conserveras de la Ría de Arousa, la de los Pérez Lafuente.

Luis Pérez Revoredo no llegaría a tiempo de ver la expansión del negocio familiar; su viuda, Juana Josefa Rodríguez y sus hijos Luis, Antonio, José y Juan Pérez Rodríguez, formarían entonces la sociedad Viuda e hijos de Luis Pérez. Comienza un proceso de expansión, uno se que da en Vilanova,otro marcha a Redondela y otro a Muros, esta expansión territorial permite ampliar la gama de fabricación, de forma que en 1915, trabajan tanto la salazón de sardina, como el anchoa de bocarte, diversos escabeches e incluso han entrado en la fabricación de conservas herméticas; a partir de 1911, y en los mismos locales en los que hasta entonces habían trabajado la salazón, comenzarían sus elaboraciones en lata, especialmente escabeches, aunque ello fuera solo por un espcaio de tiempo muy breve.

Los hermanos Pérez Rodríguez y la famila Lafuente Torrón, o como las de los Bóveda y los Leiro, formaban en 1920, parte del grupo de fomentadores, si bien las dos primeras se habían emparentado ya antes entre sí, nada menos que tres de los hermanos se casarían con miembros de las otras dos familias de fabricantes de salazón. Luis Pérez Lafuente lo haría con Virginia Leiro,Francisca Pérez Lafuente con Emilio Boveda Leiro y Antonio Pérez Lafuente con Dolores Bóveda Leiro.
Unos y otros desarrollarán su apuesta más ambiciosa en común, en al año 1932 constituyen la "Unión Salazonera, Pérez-Lafuente y compañia" , donde el protagonismo principal lo asumiría, la tercera generación, es decir los hermanos Pérez Lafuente.

La Unión Salazonera sería una sociedad regular, reuniendo a los propietarios de seis fábricas de salazón de la zona.Dos de ellas,ambas en Vilanova, eran de los hermanos Pérez-Lafuente, otra la del marido de su hermana,Emilio Bóveda Leiro, la de su tio Luis Pérez Rodríguez y la de su tío materno Francisco Lafuente Torrón,últimos supervivientes ambas dela generación anterior, y por último la de Manuel Portas Martinez.

Fruto de esa unión cabía la posibilidad, de distribuir la pesca según conviniera a las distintas fábricas,compartir los galeones de carga destinados al transporte del producto final y obtener mas capacidad de presión sobre los precios de la sal y las maderas para los envases.

Ya en 1933, adquieren una fábrica en Aguiño,alquilan otra en Camelle, en 1934 una en el barrio vigués de Guixar, y en los últimos meses de la Guerra Civil, alquilan una en Ayamonte.Luis Pérez Lafuente se establece también a nombre de la firma común en Matoshinos, Portugal.

Los costes eran minimos, ya que las instalaciones eran en régimen de alquiler y con maquinaria minima.Sólo dos años consiguen mantenerse como Unión Salazonera y sus sucesores, en Camelle y Ayamonte,y trece en Guixar.
Por lo contrario, la apuesta fue más duradera, en Aguiño y Matoshinos. La propiedad correspondia a la familia Pérez-Lafuente.
La Unión Salazonera en los años 1934 y 1935, destacaron en la exportación de sardina salada a Francia e Italia, también a principios de la década ofrecen buenos resultados con la anchoa.

Entrando en el 1937, el éxito anima a su disolución, surgiendo dos empresas familiares que pilotarón la transición dela salazón a la conserva hermética en Vilanova.Los Pérez-lafuente constituyen en 1938 la sociedad "Pérez-Lafuente hermanos y compañia", en la que entrarían como socios: Teresa, Julia, Luis, Antonio, Juan y Manuel, además de Emilio Bóveda Leiro, casado con Francisca. Elobjetivo social esahora más amplio,la "fabricación de anchoas y salazón y conservas de pescado".
Los hermanos Pérez-Lafuente explotan seis fábricas de salazón, cuatro en Vilanova, la de Matoshinos, y la de Ayamonte.
El reducido cupo de hojalata y aceite, por no haber funcionado antes dela Guerra Civil, ofrece problemas en la fábrica de conservas de A Xunqueira (Vilanova).

Por eso se animan por otros derroteros, el mundo del cine.Los hermanos Pérez-Lafuente se embarcan en la construcción y explotación de cines en varios puntos de Galicia,llegando a tener cuatro; El cine Coliseo de Vilanova, el cine Arosa de Villagarcia, el Teatro Principal de A Estrada y el Teatro Lemos en Monforte.

En 1948, se disuelve "Pérez-Lafuente hermanos" ,procediéndose al reparto del haber social entre los hermanos.El único hermano que conseguiria la continuidad hasta nuestros días, fue Antonio.

Antonio Pérez-Lafuente, se le adjudicaria la fábrica deconservas de A Xunqueira, así como un balandro a motor destinado a la compra de sardina.El cupo de materias primas,casi lo más importante en una industria en aquella época,se divide inicialmente entre los tres hermanos,pero finalmente y no sin una fuerte controversia, fue adjudicada a Antonio ya que entendieron los organismos reguladores que el cupo seguía a la fábrica de conservas que era única y quedaba en el poder de Antonio.

Antonio Pérez-Lafuente se establece también en la Ría de Noia,que contaba con los mejores bancos de berberecho, a cuyo efecto compra en 1954 una fábrica en Porto do Son, que destinaria al enlatado de este molusco así como la sardina,la caballla y la anchoa.En Vilanova los moluscos, principalmente la almeja, se trabajarian en los meses de ausencia de la sardina, que, tras su regreso hacia 1954,seguia siendo el principal producto trabajado. En esta época en que las latas de berberechos de las conservas arosanas se convierten en parte del paisaje de los bares madrileños o canarios y marcas como las de Pérez Lafuente se hacen familiares en ellos.Del mismo  modo que Madrid es el principal mercado del berberecho,Barcelona lo es de la almeja.

En 1970 comprarían a Conservas Baquero su fábrica de Rianxo en la que se pasaría a trabajar el berberecho de Carril, Noia y el propio Rianxo, así como el mejillón.

Emplendo más de 200 trabajadoras, Antonio Pérez-Lafuente, en 1973, contaba con tres fábricas una en Vilanova y las de Porto do Son y Rianxo. Ya estando incorporados a la empresa sus hijos Antonio, Juan y Álvaro Pérez-Lafuente Bóveda.
Dentro de la estrategia empresarial, cabía la especialización en la transformación de los recursos naturales de su propio entorno, y otro que fue demostrando que fue el de la cooperación.Guardaba en la memoria los buenos resultados que esta había producido para la empresa familiar y para otros de Vilanova, durante las décadas anteriores, y por eso trataría de continuar la tradición, ahora ya no tanto dentro del ámbito familiar sinomás bien en el conjunto de los fabricantesde la Ría.
En 1979, fallece Antonio Pérez-Lafuente y pocos meses mas tarde su hijo Antonio Pérez-Lafuente Bóveda.

Durante los años siguientes Juan y Álvaro se haría cargo de la empresa quedando Álvaro a su cargo tras la muerte de Juan en 1990.

Segregan la actividad en 1993, en dos empresas distintas, Conservas Antonio Pérez-Lafuente, S.A. encargada de la fabricación en Vilanova y Flotilla, s.l. al cargo de la de Rianxo, habiendo cesado tiempo atrás su actividad en Porto do Son.

Álvaro continua como presidente y se han incorporado a la gestión de la firma los hijos de Antonio y Juan.Ya entrados en el siglo XXI,la firma ha ido poco a poco concentrando la fabricación en la planta de Vilanova y su tradicional marca Riomar ha dado paso a las actuales Pandomar, Pérez-Lafuente Selección y "Pan do Mar", esta última siendo la primera marca de conserva ecológica.

Nombrando a Álvaro Pérez-Lafuente Bóveda, presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas, supuso el reconocimiento de sus compañeros de profesión y sector a una trayectoria de esta empresa familiar que despues de casi 125 años de historia, primero con salazón y segundo como conservera.